22 de enero de 2018

Remojón andaluz

Me he ido al sur para traer este típico remojón andaluz. Éste plato no es ni más ni menos qué una ensalada de contrastes de origen árabe que se sirve en toda Andalucía.

Hay distintas formas de prepararla, pero básicamente todas ellas incluyen la naranja y el AOVE.
La primera vez que yo la probé, que fue el año pasado en mi última visita a Córdoba, me encantó. 
Tenía muchas ganas de probarla porque como bien sabéis yo he estudiado cocina y gastronomía, y una de las asignaturas que yo di se basaba en mostrar toda la variedad gastronómica española, y desde entonces me había quedado el gusanillo.
Entramos en una típica taberna, preciosa con sus paredes pintadas de blanco, llenas de distintas obras de arte, con una fuente en medio de su comedor qué hacía que te relajaras aún más con el sonido del agua mientras degustaban su fantástica cocina...
Aquí el remojón venía servido en un plato, con la naranja más dulce que he probado nunca servida en gajos y lascas de bacalao, con cebolleta y todo bien regado por un intenso AOVE.

Sí bien es cierto que al verla no nos provoca gula, es por qué ahora mismo no es la época de una ensalada fría, al menos en León donde yo vivo. Pero si es verdad que no hay mejor época que el invierno para consumir un buen bacalao y naranjas de calidad.

Yo voy a prepararla al completo, con toda la variedad de productos, para que la degustéis en su máximo esplendor. 
De ésta manera comenzamos también con las recetas válidas para El método del plato, ya que cumple sus requisitos, y si dispusieramos sus ingredientes de manera ordenada, separados por las distintas categorías, obtendríamos un 50% de vegetales, un 25% de proteína y con un cachito de pan obtenemos el 25% de los hidratos de carbono. ¡Listo!

¡Espero que os guste!


Con esta receta participo en el reto:

En el reto Color y sabor de temporada Pilar Monge es la encargada de seleccionar una fruta y una verdura de temporada, que es la qué está en su época de recolección y es su mejor época de consumo ya que se aprovechan al 100% sus cualidades organolépticas. Además es cuando más fáciles son de encontrar los productos, y salen más económicos.
Entonces, todos los participantes elegimos entre una de ellas, y hacemos una nueva receta dulce o salada.
Éste mes se nos dió a elegir:
- Fruta: Naranja
- Verdura/Especia/Legumbres: Semillas de amapola





(2 pax)
INGREDIENTES:

- 3 Naranjas grandes
- 2 Huevos
- 1/2 Cebolleta fresca
- 15 Olivas negras
- 600 g de lomo de bacalao fresco
- AOVE
- Sal



PREPARACIÓN:

Escogemos las naranjas más hermosas, procurando que estén maduras.

Las pelamos a vivo, es decir retirando la piel interior blanca y la exterior.
Podéis consultar los diferentes tipos de cortes en la sección de Corte y fraccionado de hortalizas, verduras y frutas.

Cortamos nuestras naranjas en rodajas finas.

Las colocamos superpuestas en el plato de presentación.

Agregamos también el huevo cocido cortado en 8 cuartos, y la cebolleta en pluma.

Agregamos unas cuantas olivas negras.

Salamos el conjunto.

Hacemos los lomos de bacalao en una sartén con muy poco aceite muy caliente.
Primero por la parte de la carne, y luego por la piel.
Sacamos una vez estén listos, y retiramos la piel.

Agregamos el bacalao que desharemos en lascas.
Si se desea, espolvorear perejil.

Agregamos un buen chorretón de AOVE.

Y ya tenemos nuestro remojón listo para degustar.
Éste es el resultado final.

¡Qué aproveche!



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20 de enero de 2018

Esponjoso de turrón blando

Han pasado ya quince días desde que las Navidades dieran fin, pero los restos de ellas siguen por casa.

El típico trozo del espumillón "encelado" que lo mantenía en la pared, alguna figurita del Belén que decidió no entrar en la caja... Y por que no, incluso el árbol de Navidad (aunque sea versión mini), o sus luces que ahora serán parte de nuestra decoración de la entrada durante el resto del año.
¿Os suena?
A mí no.

Yo como una buena cumplidora, el 7 de Enero bien prontito por la mañana empaquete toda la Navidad y no deje ni rastro...
Salvo en los cajones. Pero es que eso ya es otro tema.

El expositor de las peladillas, las pasas, y toda la variedad de frutos secos, con cuatro cosas contadas, y la bandeja que estaba repleta de turrones y polvorones, con las sobras típicas del turrón duro y el turrón blando y de yema sin ni siquiera abrir (Pero que por alguna razón, el año que viene volverás a comprar) aunque sea de chocolate no hay ni rastro. 
Y lo miras y dices, como nos hemos pasado estás fiestas... Y aún así algo metes en la boca, con desgana e indignación, pensando que tienes que quitarlo de allí, pero lo metes en la boca.

Pues aquí está la solución, el reciclado de esos productos navideños que sobran y que pasarán a tomar forma en otros postres resultando, de esta manera, de nuevo apetecibles.
Para que esto sea un no parar.

¡Espero que os guste!


Ésta es mi participación para el reto:

Una vez más todas las cabezas pensantes unidas, para desafiarnos a preparar un plato de aprovechamiento de dulces navideños.
Yo me he decidido por éste esponjoso de turrón blando, vamos a ver que es lo que han hecho el resto de compañeros en Desafío en la cocina. Postres de aprovechamiento de dulces navideños.





(10 raciones)
INGREDIENTES:

- 3 Huevos
- 1 Tableta de turrón blando
- 250 g de nata 35% mg
- C/s de miel
- 10 Canutillos



PREPARACIÓN:

Separamos las yemas de las claras de los huevos, que deben estar a temperatura ambiente.
En el robot con la varilla de montar, subimos las claras a punto de nieve.

En el bol dónde hemos puesto las yemas, agregamos el turrón blando.

Con ayuda de una varilla de cocina machacamos hasta que forme una pasta.
Si queremos obtener una crema más fina en la que no sean perceptibles los grumos de la almendra del turrón, lo podemos trocear previamente.

Incorporamos a ésta crema la nata bien fría, y comenzamos a batir.
Con movimientos envolventes enérgicos durante aproximadamente 8 minutos, hasta que la crema sea más uniforme.

Incorporamos entonces las claras montadas a punto de nieve, y con una varilla mezclamos el conjunto con movimientos envolventes para evitar que las claras se bajen.

Refrigeramos durante al menos un par de horas.

Pasado el tiempo, la textura será como la de una mousse.
Con ayuda de una cuchara, llenamos los recipientes.

Vertemos un poquito de miel sobre el esponjoso de turrón.

Coronamos con un canutillo.

Éste es el resultado final de nuestro esponjoso de turrón blando.

La mezcla es brutal.
¡Espero que os guste!



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17 de enero de 2018

Tortilla de espinacas y queso.

Me encantan las espinacas. 
La verdad no es una verdura que soliera comer mucho en casa, mi madre no solía hacerlas. 
De hecho creo que la primera vez que las probé fue hechas por mi tía en unas de nuestras vacaciones. Lo que sí que recuerdo bien, fue mi reacción: No me gustaron nada de nada.
Pero con los años el paladar va cambiando y ahora se han convertido en unas de mis verduras favoritas.

No me importa comerlas en crudo en una rica ensalada, en croquetas con queso curado o azul, en un rico potaje de cuaresma... A nada le hago ascos.

Pero últimamente ésta es la receta que me trae de cabeza.
No hago más que pensar en ella, en esa manera de desbordarse una vez que le hincas el tenedor... mmmmmm
Y es que ésta tortilla de espinacas es lo más! Una solución para una cena ligera pero apetitosa, y es que no necesariamente están reñidos.

¡Espero que os guste!






(3 pax)
INGREDIENTES:

- 6 Huevos
- C/s de ajo en polvo
- 225 g de espinaca cortada congelada
- 1 Chorro de nata líquida
- C/s de queso rallado
- Pimienta recién molida
- AOVE
- Sal



PREPARACIÓN:

En un bol, cascamos los huevos y le agregamos sal al gusto.

Comenzamos a batir, y una vez que empiece a formarse espuma, agregamos un chorrito de nata que le aportará cremosidad.
Reservamos hasta su uso.

 En una sartén antiadherente, ponemos un poco de AOVE, y el ajo en polvo.

Una vez que empiece a tomar calor, agregamos las espinacas.
En mi caso son congeladas, pero si disponéis de ellas frescas, mejor que mejor.

 Cocinamos durante 10 minutos, a fuego medio, hasta que las espinacas tengan éste aspecto.

Molemos pimienta sobre nuestros huevos batidos.

Subimos el fuego de la sartén y agregamos los huevos sobre las espinacas.
Damos ligeros movimientos a la sartén con el fin de que los huevos se integren entre las hojas de las espinacas y se cuajen desde el fondo.

Agregamos el queso rallado y lo mezclamos bien.

Dejamos que  se cuaje a temperatura media por ese lado.

 Una vez que haya cuajado, volteamos sobre un plato y le damos la vuelta en la sartén para que se cuaje por el otro lado.
Cocinamos un par de minutos más, hasta que se dore por éste lado también.

Servimos en nuestro plato de presentación.
Éste es el resultado final de nuestra tortilla de espinacas y queso.

Al meter el cuchillo, vemos que por dentro es como un volcán, super jugosa.

Así se ve tras el corte.
¡Qué aproveche!



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15 de enero de 2018

Crema de champiñones


Tras las nevadas de éstos últimos días, los termómetros fuera marcan bajo cero y las calles están completamente heladas.
Adoro este tiempo. Y si, sé que soy rara. 
Hoy mismo me han mirado con cara de "esta está medio chiflá" al decir que prefería estos días antes que el bochorno veraniego.
Pero así es... Seguramente, si viviera cerca del agüita del Mediterráneo mi opinión cambiaría, pero siendo de esta manera no. 
Prefiero vivir abrigada y con la piel bien tersa del fresquibiris. Quedarme ensimismada viendo como nieva y maravillandome con las vistas  los días como hoy, en los que todo está blanco de las heladas y de los restos de la nieve, con una ligera niebla...

Lo que si que es verdad es que con éstos días, a la hora de volver a casa, lo que más presta es tener un rico y sobre todo caliente plato en la mesa.

Hoy me decidí a preparar una crema de champiñones, con unos que llevaban rulando por la nevera ni sé el tiempo, pero ya sabéis que hay que intentar aprovechar todo al máximo.
A mi éste tipo de cremas me gustan espesas y con cuerpo, pero en la receta os doy un par de trucos para aligerarlas, por que como siempre, es cuestión de gustos.

¡Espero que os guste!






(2 pax)
INGREDIENTES:

- 2 Dientes de ajo
- 1 Cebolla
- 750 g de champiñones
- 1 Cda de harina
- 1 Quesito
- 200 ml de leche
- 300 ml de agua
- Sal
- Pimienta
- 2 Rebanadas de pan
- C/s de AOVE



PREPARACIÓN:

En una cazuela, disponemos AOVE hasta cubrir el fondo.
Agregamos los ajos laminados y dejamos que doren a fuego medio.

Una vez hayan tomado color, agregamos la cebolla.
Rehogamos durante 10 minutos.

Entonces, agregamos los champiñones a los que les habremos retirado la piel y la suciedad que pudieran tener.

Dejamos que tomen rehoguen un poco con el conjunto.

Agregamos la harina y mezclamos todo haciendo una roux.

Rompemos la cocción con la leche, y removemos muy bien para evitar que la salsa se espese creando grumos.

Agregamos el quesito, que le aportará más cremosidad.

Y por último, agregamos el agua.
Salpimentamos al gusto.

Una vez comience a hervir, dejamos que se cocine durante 10 minutos.

Pasado el tiempo, vertemos en el vaso de la batidora, tapamos y trituramos a máxima velocidad dando ligeros toques.

De éste modo, queda una crema con cuerpo.
Si queréis una crema ligera, podréis darle a máxima velocidad de manera ininterrumpida, y por último pasarla por un colador.

En una sartén con un poco de aceite, tostamos las rebanadas de pan cortadas en daditos, para hacer unos picatostes que darán la textura crujiente a nuestra crema.

Servimos en un bol, y agregamos unos cuantos picatostes por encima
Éste es el resultado final de nuestra crema de champiñones.

¡Qué aproveche!



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© Andreíta come de todo

Diseñado por: Patricia Becerra -Las Cosas de mi Cocina-